“Ese susto que muestran los perros al explotar los cohetes tiene que ver con una respuesta instintiva y natural de protegerse de truenos y rayos, que es el sonido que ellos perciben al estallar algún articulo de pirotecnia. Por esa razón buscan lugares oscuros y protegidos, como por ejemplo debajo de una cama o de una mesa”, explicó el veterinario Luis De Chazal.
El profesional indicó que no todos los perros reaccionan de la misma manera, sino que hay algunos que tienen la tendencia de salir corriendo. “Esto tiene que ver con la necesidad de escapar de esa zona peligrosa y no paran hasta que encuentran un lugar alejado de las explosiones o hasta que cesan las detonaciones”, agregó.
Una vez encerrado, hay que dejarle un juguete o algo para morder, además de agua y el alimento balanceado. “Si no se puede estar junto al animal es bueno encerrarlo en un baño o en una habitación siempre oscura que tenga un mueble donde guarecerse, y en última instancia recurrir a los tranquilizantes. Bien suministrados no hacen daño al animal”, explicó.
La excitación es el principal síntoma de los perros en estos casos. También pueden sufrir temblores, náuseas, insuficiencia respiratoria, jadeo y salivación, estrés, taquicardia, vómitos, convulsiones y en animales cardíacos pueden ser víctimas de un infarto, remarcó el doctor De Chazal.
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